Estos tacos de birria quedan jugosos por dentro, crujientes por fuera y se sirven con un consomé intenso perfecto para mojar. Además, la carne se cocina lentamente en un adobo de chiles secos hasta quedar tan tierna que se deshace con facilidad. Lo mejor es que puedes prepararlos con queso fundido para convertirlos en unas quesabirrias irresistibles.
Aunque la birria necesita una cocción prolongada, la preparación es sencilla y no requiere técnicas complicadas. Por eso, incluso quienes nunca han cocinado este plato pueden conseguir una carne suave y llena de sabor. Asimismo, gran parte del trabajo se puede hacer el día anterior, lo que facilita mucho la organización de la cena.
Cada bocado combina una tortilla dorada, carne melosa, queso cremoso, cebolla fresca y cilantro. Después, al sumergir el taco en el caldo caliente, todos los sabores se unen. Si disfrutas de este tipo de cenas, también puedes preparar estos tacos al pastor caseros con carne adobada con piña, cebolla y cilantro.
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Qué son los tacos de birria de res
Los tacos de birria de res se preparan con carne cocinada lentamente en una salsa de chiles secos, tomate, ajo, cebolla y especias. Una vez que la carne está tierna, se deshebra y se utiliza para rellenar tortillas de maíz. Después, las tortillas se impregnan ligeramente con la grasa roja del consomé y se doran en un sartén o comal.
La birria es una preparación relacionada con la cocina de Jalisco. Tradicionalmente, puede elaborarse con diferentes tipos de carne. Sin embargo, la versión de res se ha vuelto muy popular porque utiliza cortes accesibles, sabrosos y fáciles de desmenuzar.
Además, el caldo de cocción se cuela y se sirve como consomé. Por eso, estos tacos también se conocen como tacos para mojar. El resultado es una cena reconfortante, aromática y llena de contrastes.

Diferencia entre un taco de birria y una quesabirria
Un taco de birria tradicional se rellena principalmente con carne deshebrada. En cambio, una quesabirria también incorpora queso para fundir. Por eso, tiene una textura más cremosa y un sabor más intenso.
Además, las quesabirrias suelen cocinarse hasta que el queso queda completamente derretido y la tortilla adquiere una superficie dorada. Sin embargo, ambas versiones se pueden servir con cebolla, cilantro, limón y consomé caliente.
Por qué te encantarán estos tacos de birria
Esta receta de tacos de birria ofrece una combinación difícil de resistir. En primer lugar, la carne queda tan suave que puede separarse con dos tenedores. Además, el adobo aporta un sabor profundo sin ocultar el gusto natural de la res.
Por otra parte, el consomé cumple varias funciones. Sirve para cocinar la carne, humedecer las tortillas y acompañar los tacos. Por eso, no se desperdicia ninguna parte del guiso.
Asimismo, puedes adaptar la cantidad de picante según tus preferencias. Si cocinas para niños o personas sensibles al picante, basta con reducir o eliminar el chile de árbol.
Finalmente, la birria se puede preparar con antelación. De este modo, el día de la cena solo tendrás que calentar la carne, montar los tacos y dorarlos.
Herramientas necesarias
Para preparar tacos de birria caseros, no necesitas utensilios especiales. Sin embargo, una licuadora potente y un colador fino ayudan a conseguir un consomé más suave.
- Olla grande con tapa
- Sartén amplio o comal
- Licuadora
- Colador fino
- Pinzas de cocina
- Tabla para cortar
- Cuchillo afilado
- Dos tenedores
- Cucharón
- Recipientes para servir el consomé
Además, puedes utilizar una olla de presión para reducir el tiempo de cocción. No obstante, la receta principal se explica con una olla convencional.
Ingredientes para tacos de birria de res
Estas cantidades permiten preparar entre 16 y 18 tacos pequeños. Sin embargo, el rendimiento puede variar según la cantidad de carne que coloques en cada tortilla.

Ingredientes para la carne
- 1 kilogramo de aguja, espaldilla o morcillo de res
- 500 gramos de chambarete, osobuco o costilla de res
- 1 cucharadita de sal
- Media cucharadita de pimienta negra
- 2 cucharadas de aceite
Combinar dos cortes de carne mejora el resultado. Por una parte, la espaldilla o la aguja aportan fibras que se desmenuzan con facilidad. Por otra parte, el chambarete, el osobuco o la costilla aportan colágeno, grasa y sabor al consomé.
Ingredientes para el adobo de birria
- 5 chiles guajillos
- 2 chiles anchos
- 1 chile pasilla
- 1 chile de árbol opcional
- 2 tomates maduros
- Media cebolla
- 5 dientes de ajo
- 1 cucharadita de comino molido
- Media cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de orégano seco
- 2 hojas de laurel
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 1 litro de caldo de res
- Sal al gusto
El chile guajillo aporta color y un sabor suave. Además, el chile ancho añade un toque ligeramente dulce. En cambio, el chile de árbol aumenta el picante, por lo que es opcional.
Ingredientes para montar los tacos
- 16 o 18 tortillas de maíz
- Carne de birria deshebrada
- 300 gramos de queso Oaxaca, asadero, Chihuahua o mozzarella
- Media cebolla blanca picada
- Un manojo pequeño de cilantro fresco
- Limones o limas
- Consomé de birria caliente
Qué carne es mejor para hacer birria
La mejor carne para birria contiene fibras que se ablandan durante una cocción lenta. Además, conviene incluir al menos un corte con hueso o tejido conectivo, ya que el colágeno aporta cuerpo al caldo.
La espaldilla, la aguja, el morcillo y la falda son buenas opciones para obtener carne deshebrada. Asimismo, el chambarete, el osobuco y la costilla ayudan a crear un consomé más intenso.
Sin embargo, no es recomendable utilizar únicamente carne muy magra. Aunque puede quedar tierna, el caldo tendrá menos sabor y una textura más ligera. Por eso, una combinación de cortes ofrece un mejor equilibrio.
Cómo hacer tacos de birria paso a paso

Limpiar y tostar los chiles
Primero, retira los tallos de los chiles. Después, ábrelos con cuidado y elimina las semillas y las venas interiores. Si deseas una birria con más picante, puedes conservar algunas semillas del chile de árbol.
A continuación, calienta un sartén seco a fuego medio. Coloca los chiles y tuéstalos durante unos segundos por cada lado. Deben volverse más aromáticos y flexibles. Sin embargo, no permitas que se quemen, ya que podrían aportar un sabor amargo al adobo.
Hidratar los chiles
Después de tostarlos, coloca los chiles en un recipiente resistente al calor. Cúbrelos con agua caliente y déjalos reposar entre 15 y 20 minutos.
Mientras tanto, corta los tomates y la cebolla en trozos grandes. Luego, dóralos en el mismo sartén junto con los dientes de ajo. De este modo, las verduras desarrollarán un sabor más profundo.
Cuando los chiles estén blandos, escúrrelos. Sin embargo, reserva un poco del agua por si necesitas ajustar la textura del adobo.
Preparar el adobo para la birria
Coloca en la licuadora los chiles hidratados, los tomates, la cebolla y los ajos. Después, añade el comino, la canela, el orégano, el vinagre y una taza de caldo de res.
Licúa hasta obtener una salsa homogénea. Si la mezcla queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo. A continuación, pasa el adobo por un colador fino.
Este paso es importante porque elimina restos de semillas y pieles. Por eso, el consomé final tendrá una textura más suave y agradable.
Sellar la carne de res
Seca la carne con papel de cocina. Después, sazónala con sal y pimienta por todos los lados.
Calienta el aceite en una olla grande. Cuando esté caliente, añade la carne por tandas. De este modo, cada pieza tendrá espacio suficiente para dorarse.
Cocina la carne durante unos minutos por cada lado. Aunque este paso no encierra los jugos, sí crea una superficie dorada que aporta más sabor al guiso.
Cuando todas las piezas estén selladas, retíralas y resérvalas.
Cocinar la birria lentamente
Vierte el adobo colado en la misma olla. Después, remueve el fondo con una cuchara para recuperar los restos dorados de la carne.
A continuación, regresa la carne a la olla. Añade las hojas de laurel y el caldo restante. El líquido debe cubrir casi toda la carne, aunque no es necesario que quede completamente sumergida.
Cuando el caldo empiece a hervir, reduce el fuego. Después, tapa la olla y cocina durante tres o cuatro horas. Durante este tiempo, revisa la preparación de vez en cuando y añade un poco de agua si fuera necesario.
La birria estará lista cuando la carne pueda separarse fácilmente con un tenedor. Además, el caldo tendrá un color rojo intenso y un aroma especiado.
Cómo hacer birria en olla de presión
Para reducir el tiempo, puedes utilizar una olla de presión. Sigue los mismos pasos para preparar el adobo y sellar la carne.
Después, cocina la carne con el adobo y el caldo durante 50 o 60 minutos. A continuación, deja que la presión se libere de manera natural.
Sin embargo, el tiempo exacto puede variar según el tamaño de los cortes. Por eso, comprueba que la carne se deshaga fácilmente antes de retirarla.
Desmenuzar la carne
Retira la carne de la olla y colócala sobre una tabla o una fuente amplia. Deja que se enfríe durante unos minutos para poder manipularla con seguridad.
Después, elimina los huesos, las piezas grandes de grasa y los tejidos duros. A continuación, utiliza dos tenedores para separar la carne en fibras.
Añade unas cucharadas de consomé a la carne desmenuzada. De este modo, se mantendrá jugosa mientras preparas las tortillas.
Colar el consomé de birria
Pasa el líquido de cocción por un colador fino. Después, presiónalo ligeramente para recuperar todo el caldo.
Prueba el consomé y ajusta la cantidad de sal. Si tiene un sabor demasiado suave, cocínalo destapado durante varios minutos para que se reduzca.
Además, deja reposar el caldo. Poco a poco, una capa de grasa roja subirá a la superficie. Reserva una parte de esta grasa porque la utilizarás para dorar las tortillas.
Preparar las tortillas
Calienta el sartén o comal a fuego medio. Mientras tanto, pasa cada tortilla rápidamente por la grasa roja del consomé.
No es necesario sumergirla por completo. En cambio, basta con impregnar ligeramente ambos lados.
Después, coloca la tortilla en el sartén caliente. Déjala cocinar durante unos segundos antes de añadir el relleno. De este modo, será más resistente y tendrá menos posibilidades de romperse.
Montar las quesabirrias
Coloca una porción de queso sobre la mitad de cada tortilla. Después, añade la carne deshebrada.
Cuando el queso empiece a fundirse, dobla la tortilla. Presiona suavemente con una espátula y cocina hasta que la parte inferior esté dorada.
A continuación, gira el taco y cocina el otro lado. El resultado debe ser una tortilla crujiente, un queso completamente fundido y una carne caliente y jugosa.
Servir los tacos de birria
Sirve los tacos inmediatamente después de dorarlos. Además, añade cebolla blanca picada, cilantro fresco y unas gotas de limón.
Coloca el consomé caliente en recipientes pequeños. Después, cada persona podrá sumergir sus tacos antes de comerlos.
Para conseguir una presentación más completa, añade rábanos, aguacate y una salsa fresca al lado.

Consejos para que los tacos de birria queden crujientes
Utiliza tortillas de maíz frescas y flexibles. Si están frías o secas, caliéntalas durante unos segundos antes de pasarlas por la grasa del consomé.
Además, evita empapar las tortillas. Aunque necesitan una pequeña cantidad de grasa para adquirir color, demasiado líquido puede ablandarlas y hacer que se rompan.
Por otra parte, el sartén debe estar bien caliente antes de añadir el primer taco. Sin embargo, no uses un fuego excesivamente alto, ya que la tortilla podría quemarse antes de que el queso se derrita.
Finalmente, cocina los tacos en una sola capa. Si llenas demasiado el sartén, la temperatura bajará y las tortillas tardarán más en dorarse.
Cómo conseguir un consomé de birria sabroso
El consomé necesita una buena base de carne, chiles y especias. Por eso, conviene utilizar al menos un corte con hueso, grasa o colágeno.
Además, no añadas demasiada agua desde el principio. Siempre puedes incorporar más líquido durante la cocción, pero un caldo muy diluido necesitará más tiempo para concentrarse.
Si el consomé queda ligero, cocínalo destapado a fuego medio. De este modo, parte del agua se evaporará y el sabor será más intenso.
Asimismo, espera hasta el final para ajustar la sal. Como el caldo reduce durante la cocción, añadir demasiada sal al principio podría dejarlo excesivamente salado.
Errores comunes al preparar tacos de birria
Uno de los errores más frecuentes es quemar los chiles. Aunque deben tostarse, solo necesitan unos segundos. Si se vuelven negros, pueden amargar todo el adobo.
Otro error es utilizar únicamente carne demasiado magra. Por eso, conviene combinar un corte carnoso con otro que tenga colágeno o hueso.
Además, cocinar la birria a fuego alto puede endurecer las fibras. En cambio, una cocción lenta permite que la carne quede suave y melosa.
También es importante no rellenar demasiado las tortillas. Si tienen mucha carne o queso, se abrirán al girarlas.
Finalmente, evita preparar todos los tacos con demasiada antelación. Aunque la carne puede mantenerse caliente, las tortillas pierden su textura crujiente con el paso del tiempo.

Variaciones de los tacos de birria
Tacos de birria sin queso
Para una versión más tradicional, elimina el queso. Después, rellena las tortillas únicamente con carne deshebrada.
Además, puedes añadir cebolla y cilantro dentro del taco. El resultado será más ligero, aunque conservará todo el sabor del consomé.
Quesabirrias con queso fundido
El queso Oaxaca es una de las mejores opciones porque se funde con facilidad. Sin embargo, también puedes utilizar queso asadero, Chihuahua o mozzarella.
Para evitar que el relleno quede aguado, utiliza un queso que no libere demasiada humedad. Además, no añadas una cantidad excesiva.
Tacos de birria poco picantes
Elimina el chile de árbol y utiliza únicamente guajillo, ancho y pasilla. Así, el adobo tendrá mucho sabor, pero un picante suave.
También puedes retirar cuidadosamente todas las semillas y venas de los chiles.
Birria en olla de cocción lenta
Prepara el adobo y sella la carne. Después, coloca todos los ingredientes en la olla de cocción lenta.
Cocina durante siete u ocho horas a temperatura baja. Finalmente, desmenuza la carne y cuela el caldo.
Birria al horno
Coloca la carne, el adobo y el caldo en una olla apta para horno. Después, tapa bien el recipiente.
Cocina a temperatura moderada hasta que la carne esté tierna. Dependiendo del tamaño de los cortes, el proceso puede tardar entre tres y cuatro horas.
Beneficios de preparar tacos de birria en casa
Más control sobre los ingredientes de la cena
Preparar tacos de birria en casa permite elegir la carne, controlar la sal y adaptar el nivel de picante. Además, puedes retirar parte de la grasa del consomé después de enfriarlo. De este modo, la cena queda más ligera sin perder su sabor profundo. Asimismo, puedes utilizar tortillas pequeñas para controlar las porciones. Por otra parte, la cebolla, el cilantro, el limón y el aguacate aportan frescura y color. En consecuencia, cada persona puede montar los tacos según sus gustos. Así, esta receta resulta práctica para familias, estudiantes, trabajadores y personas que desean disfrutar de una comida casera adaptable.
Una receta abundante que ayuda a crear una cena completa
La birria de res aporta proteínas y, por eso, puede formar parte de una cena que resulte satisfactoria. Además, los cortes con colágeno quedan tiernos después de una cocción lenta. Sin embargo, no necesitas servir una gran cantidad de carne en cada tortilla. En cambio, puedes completar el plato con rábanos, aguacate, cebolla y una ensalada sencilla. De esta manera, los tacos de birria de res quedan más equilibrados. Asimismo, el consomé caliente aporta una sensación reconfortante. Por lo tanto, esta receta funciona muy bien durante una noche fría, una reunión familiar o una cena especial con amigos.
Cómo crear una cena equilibrada con tacos de birria
Entrantes frescos para acompañar la birria
Los tacos de birria tienen un sabor profundo, una textura jugosa y un consomé intenso. Por esta razón, combinan muy bien con un entrante fresco, cítrico y ligero. Por ejemplo, puedes servir un ceviche peruano de corvina como entrante fresco antes del plato principal. Además, el limón, la cebolla morada y el cilantro crean un contraste agradable con las especias de la birria. Sin embargo, conviene servir una porción pequeña para no llenar demasiado a los invitados. De este modo, el ceviche abre el apetito, mientras que los tacos siguen siendo el centro de la cena.
Una opción fría que puedes preparar con antelación
Cuando organizas una cena para varias personas, preparar algunos platos con antelación facilita el trabajo. Por eso, una causa limeña fría con papa y aguacate puede ser una buena opción. Además, su textura suave contrasta con las tortillas crujientes. Al mismo tiempo, el aguacate aporta una sensación cremosa y fresca. Sin embargo, sirve porciones pequeñas para conservar el equilibrio del menú. Así, podrás terminar los tacos de birria con consomé justo antes de comer. En consecuencia, pasarás menos tiempo en la cocina y podrás compartir más tiempo con tus invitados durante la cena.
Cómo hacer tacos de birria más ligeros
Retira parte de la grasa sin perder sabor
El consomé desarrolla una capa de grasa roja durante la cocción. Aunque esta grasa aporta sabor y ayuda a dorar las tortillas, no es necesario utilizarla toda. Primero, deja reposar el caldo durante unos minutos. Después, retira una parte con una cuchara y reserva solo la cantidad necesaria. Además, cuando refrigeras el consomé, la grasa se vuelve sólida y resulta más fácil separarla. De este modo, puedes preparar tacos de birria crujientes con menos grasa. Sin embargo, conserva una pequeña cantidad para impregnar las tortillas, ya que así conseguirás el color rojizo y la textura dorada que caracterizan esta receta.
Equilibra cada porción con coberturas frescas
Para crear una cena más equilibrada, sirve dos o tres tacos pequeños por persona. Además, añade cebolla blanca, cilantro, rábanos y unas gotas de limón. Estos ingredientes aportan frescura y, al mismo tiempo, reducen la sensación intensa del queso fundido. Por otra parte, puedes servir aguacate o una ensalada de tomate como acompañamiento. Así, el plato tendrá más colores, texturas y sabores. Sin embargo, evita llenar cada tortilla con demasiada carne. En cambio, distribuye el relleno de forma uniforme. De esta manera, los tacos de birria caseros quedan fáciles de comer, crujientes y adecuados para una cena completa.
Con qué acompañar los tacos de birria
Los tacos se pueden servir con cebolla, cilantro, limón, rábanos, aguacate y diferentes salsas. Además, una ensalada fresca ayuda a equilibrar el sabor intenso de la carne y del queso.
Por ejemplo, una ensalada fresca de tomate para acompañar carne de res aporta un contraste ligero y refrescante. Asimismo, unos plátanos maduros fritos como guarnición latina crean una combinación dulce y salada.
Si prefieres comenzar la cena con un aperitivo fresco, también puedes preparar unos huevos rellenos de guacamole y cilantro.
Para terminar la comida con algo dulce, sirve unos churros caseros crujientes para el postre. De este modo, tendrás un menú completo para una cena especial.
Preguntas frecuentes sobre los tacos de birria
¿Cuál es la diferencia entre birria y barbacoa?
La birria suele cocinarse en un adobo preparado con chiles secos, tomate, vinagre y especias. En cambio, la barbacoa se relaciona con otros métodos de cocción lenta y no siempre incluye una salsa roja. Aunque ambas preparaciones producen carne tierna, sus sabores y técnicas son diferentes.
¿Qué carne se utiliza para hacer birria de res?
Puedes utilizar espaldilla, aguja, morcillo, falda, costilla, osobuco o chambarete. Sin embargo, la mejor textura se consigue combinando un corte carnoso con otro que tenga hueso y colágeno. De este modo, la carne se desmenuza fácilmente y el consomé adquiere más sabor.
¿Se puede congelar la birria?
Sí, la carne y el consomé se pueden congelar juntos o por separado. Para conseguir un mejor resultado, guárdalos en recipientes herméticos durante un máximo aproximado de dos o tres meses. Después, descongélalos en la nevera y caliéntalos lentamente. Sin embargo, guarda las tortillas por separado.
¿Cómo evitar que las tortillas se rompan?
Utiliza tortillas frescas y caliéntalas antes de rellenarlas. Además, pásalas rápidamente por la grasa del consomé sin empaparlas demasiado. Por otra parte, evita añadir una cantidad excesiva de carne o queso. Finalmente, deja que la primera cara se dore antes de girar cada taco.
Conclusión
Estos tacos de birria reúnen carne tierna, tortillas doradas, queso fundido y un consomé lleno de sabor. Aunque la cocción requiere tiempo, el proceso es sencillo y gran parte de la receta se puede preparar con antelación. Por eso, es una opción perfecta para compartir una cena casera, cálida y especial.
Ya seas un padre ocupado, un estudiante buscando algo rápido para cenar, o simplemente alguien con ganas de algo delicioso, esta receta es perfecta para ti. No olvides dejar un comentario o etiquetarnos con tu resultado. Sigue a Receta Bella en Pinterest e Instagram para más inspiración dulce.

Tacos de birria de res con consomé
UTENSILIOS
- Olla grande con tapa Para sellar la carne y cocinar lentamente la birria.
- Sartén amplio o comal Para tostar los chiles y dorar los tacos.
- Licuadora Para preparar el adobo de chiles.
- Colador fino Para colar el adobo y el consomé.
- Pinzas de cocina Para manipular la carne y girar los tacos.
- Tabla y cuchillo Para preparar las verduras y limpiar la carne.
- Dos tenedores Para desmenuzar la carne cocida.
Ingredientes
- 1 kg aguja, espaldilla o morcillo de res
- 500 g chambarete, osobuco o costilla de res
- 1 cucharadita sal para sazonar la carne
- 1/2 cucharadita pimienta negra molida
- 2 cucharadas aceite
- 5 chiles guajillos
- 2 chiles anchos
- 1 chile pasilla
- 1 chile de árbol opcional
- 2 tomates maduros
- 1/2 cebolla blanca
- 5 dientes ajo
- 1 cucharadita comino molido
- 1/2 cucharadita canela molida
- 1 cucharadita orégano seco
- 2 hojas de laurel
- 2 cucharadas vinagre de manzana
- 1 litro caldo de res
- sal al gusto
- 18 tortillas de maíz pequeñas
- 300 g queso Oaxaca, asadero, Chihuahua o mozzarella rallado
- 1/2 cebolla blanca finamente picada para servir
- 1 manojo pequeño cilantro fresco picado
- 3 limones o limas cortados en gajos
Instrucciones
- Retira los tallos, las semillas y las venas de los chiles guajillos, anchos, pasilla y de árbol. Calienta un sartén seco a fuego medio y tuesta los chiles durante unos segundos por cada lado. Evita quemarlos para que el adobo no quede amargo.
- Coloca los chiles tostados en un recipiente y cúbrelos con agua caliente. Déjalos reposar entre 15 y 20 minutos, hasta que estén suaves y flexibles.
- Corta los tomates y la media cebolla en trozos grandes. Dóralos en un sartén junto con los dientes de ajo hasta que tengan algunas zonas tostadas.
- Escurre los chiles y colócalos en la licuadora con los tomates, la cebolla, el ajo, el comino, la canela, el orégano, el vinagre y aproximadamente 250 mililitros de caldo de res. Licúa hasta obtener una salsa fina y después pásala por un colador.
- Seca la carne con papel de cocina y sazónala con sal y pimienta. Calienta el aceite en una olla grande y dora la carne por tandas durante varios minutos por cada lado. Retírala y resérvala.
- Vierte el adobo colado en la olla y remueve el fondo para incorporar los restos dorados. Regresa la carne, añade las hojas de laurel y vierte el caldo restante. El líquido debe cubrir casi toda la carne.
- Lleva el líquido a ebullición, reduce el fuego y tapa la olla. Cocina lentamente durante 3 o 4 horas, hasta que la carne esté muy tierna y pueda separarse con un tenedor. Revisa de vez en cuando y añade un poco de agua si fuera necesario.
- Retira la carne de la olla y deja que se enfríe ligeramente. Elimina los huesos, los tejidos duros y el exceso de grasa. Desmenuza la carne con dos tenedores y añade unas cucharadas del caldo para mantenerla jugosa.
- Cuela el líquido de cocción y ajusta la sal. Si el consomé está demasiado ligero, cocínalo destapado durante varios minutos. Déjalo reposar y retira parte de la grasa roja de la superficie para utilizarla al dorar las tortillas.
- Calienta un sartén o comal a fuego medio. Pasa cada tortilla rápidamente por la grasa del consomé y colócala en el sartén. Añade queso rallado y carne deshebrada sobre una mitad.
- Dobla cada tortilla y cocina hasta que esté dorada y crujiente. Después, gira el taco y dora el otro lado hasta que el queso esté completamente fundido.
- Sirve los tacos inmediatamente con cebolla blanca, cilantro fresco y gajos de limón. Acompaña cada porción con un cuenco de consomé caliente para mojar.
