Esta salsa chimichurri casera es fácil, fresca y perfecta para mejorar una comida sencilla en pocos minutos. Además, combina el aroma del perejil con el sabor intenso del ajo, la frescura del vinagre y la suavidad del aceite de oliva. Por eso, puedes servirla con carne de res, pollo, pescado, verduras, patatas o pan tostado.
Asimismo, esta receta no necesita cocción ni utensilios complicados. De hecho, puedes prepararla con un cuchillo y un bol, aunque también puedes usar una licuadora o un procesador. Sin embargo, el secreto está en no triturar demasiado las hierbas, ya que el chimichurri debe conservar una textura fresca y ligeramente rústica.
Por otra parte, puedes adaptar la cantidad de ajo, vinagre y chile a tu gusto. Así, tendrás un chimichurri suave para toda la familia o una salsa más intensa para una parrillada. Finalmente, después de un breve reposo, los sabores se mezclan y crean un acompañamiento aromático que puede transformar cualquier cena.
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Qué es la salsa chimichurri casera
La salsa chimichurri casera es un condimento frío preparado principalmente con perejil, ajo, orégano, vinagre, aceite y especias. Aunque existen muchas versiones, todas buscan un equilibrio entre el sabor herbal, la acidez y el toque intenso del ajo. Por lo tanto, no es necesario seguir una única fórmula para conseguir un buen resultado.
Además, el chimichurri está muy relacionado con la cocina argentina y uruguaya, especialmente con la tradición del asado. Sin embargo, su uso se ha extendido por toda Latinoamérica. Actualmente, se sirve con carnes, pollo, pescados, mariscos, verduras y platos preparados a la plancha.
Por otro lado, su textura puede cambiar según el método de preparación. Si picas las hierbas con cuchillo, obtendrás un chimichurri tradicional y rústico. En cambio, si utilizas una licuadora, lograrás una salsa más uniforme. Aun así, conviene usar pulsaciones cortas para evitar que el perejil se convierta en una pasta.
Finalmente, el reposo es una parte importante de la receta. Durante ese tiempo, el orégano se hidrata, el ajo pierde parte de su intensidad y el aceite absorbe el aroma de las hierbas. Por eso, aunque puedes servir la salsa de inmediato, su sabor será mejor después de veinte o treinta minutos.

Por qué te encantará esta receta de chimichurri
Esta receta resulta ideal para quienes buscan un acompañamiento sencillo y lleno de sabor. En primer lugar, se prepara en unos diez minutos. Además, no requiere cocción, por lo que puedes hacerla mientras la carne, el pollo o las verduras se cocinan.
Asimismo, todos los ingredientes son económicos y fáciles de encontrar. Probablemente ya tengas aceite, vinagre, ajo y especias en casa. Por lo tanto, solo necesitarás conseguir un manojo de perejil fresco para preparar una salsa aromática.
Otra ventaja es que puedes ajustar el sabor con facilidad. Por ejemplo, si no te gusta el picante, puedes eliminar el chile. En cambio, si prefieres un chimichurri intenso, puedes añadir más ajo, ají molido o pimienta negra.
Además, la salsa combina con muchos alimentos. Puedes usarla sobre carne de res, pollo, pescado, patatas, arroz, ensaladas o verduras asadas. Incluso puedes extender una pequeña cantidad sobre pan tostado.
Finalmente, puedes prepararla con antelación. De ese modo, cuando llegue el momento de servir la cena, solo tendrás que removerla y colocarla sobre la mesa.
Herramientas necesarias
Para preparar este chimichurri no necesitas equipos especiales. De hecho, la versión más tradicional se puede hacer con un cuchillo, una tabla de cortar y un bol mediano.
Además, necesitarás una cuchara para mezclar y cucharas medidoras para controlar la cantidad de vinagre, aceite y especias. También puedes utilizar un frasco con tapa, ya que permite mezclar la salsa y guardarla después en el mismo recipiente.
Por otra parte, un mortero puede ayudarte a machacar el ajo y liberar mejor su aroma. Sin embargo, este utensilio es opcional.
Si tienes poco tiempo, puedes utilizar un procesador de alimentos o una licuadora pequeña. No obstante, debes triturar con pulsaciones breves. De esta manera, mantendrás una textura rústica y evitarás que las hierbas se conviertan en un puré.
Ingredientes de la salsa chimichurri casera
Estas cantidades producen aproximadamente tres cuartos de taza de salsa. Sin embargo, puedes duplicarlas cuando prepares una cena para varias personas.

- 1 taza de perejil fresco bien picado
- 3 dientes de ajo pequeños
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de ají molido o chile en hojuelas
- 3 cucharadas de vinagre blanco, de manzana o de vino blanco
- 1/2 taza de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 de cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de jugo de limón, opcional
- 1 cucharada de cebolla morada muy picada, opcional
Cómo elegir el perejil y el ajo
El perejil debe tener hojas verdes, firmes y aromáticas. Además, conviene evitar los manojos con hojas amarillas o tallos blandos. Antes de picarlo, debes lavarlo y secarlo por completo. De lo contrario, el exceso de agua puede diluir la salsa.
Por otra parte, utiliza ajo fresco y firme. Si los dientes son muy grandes, dos pueden ser suficientes. Sin embargo, si prefieres una salsa intensa, puedes añadir un diente adicional.
Qué aceite y vinagre utilizar
El aceite de oliva aporta un sabor suave y ayuda a unir los demás ingredientes. No obstante, también puedes combinarlo con un aceite de sabor más neutro.
En cuanto al vinagre, el vinagre blanco produce un resultado directo y fresco. En cambio, el vinagre de manzana aporta un sabor ligeramente afrutado. Asimismo, el vinagre de vino blanco ofrece una acidez equilibrada que combina muy bien con las hierbas.
Cómo hacer salsa chimichurri casera paso a paso

Paso 1. Lava y seca el perejil
En primer lugar, coloca el perejil en un recipiente con agua fría y muévelo suavemente para retirar la tierra. Después, enjuágalo y escúrrelo bien.
A continuación, sécalo con papel de cocina o con un paño limpio. Este paso es importante porque las hojas mojadas producen una salsa aguada. Además, el exceso de humedad puede reducir la frescura del chimichurri.
Finalmente, separa los tallos más gruesos. No es necesario retirar todos los tallos finos, ya que también aportan sabor.
Paso 2. Pica las hierbas
Coloca el perejil seco sobre una tabla y pícalo con un cuchillo afilado. Primero, reúne las hojas en un pequeño montón. Después, corta en varias direcciones hasta conseguir trozos pequeños.
Sin embargo, no debes machacar el perejil ni picarlo hasta formar una pasta. La salsa chimichurri casera debe conservar una textura visible y fresca. Por eso, es mejor detenerse cuando las hojas estén finamente cortadas, aunque no sean completamente uniformes.
Paso 3. Prepara el ajo
Pela los dientes de ajo y córtalos en trozos pequeños. Después, añade una pizca de sal y machácalos con el lado del cuchillo hasta obtener una mezcla fina.
También puedes usar un mortero o un rallador. Sin embargo, el ajo rallado suele tener un sabor más fuerte. Por lo tanto, si preparas la salsa para niños o personas sensibles al ajo, utiliza una cantidad menor.
Además, puedes retirar el germen central del ajo cuando sea visible. De este modo, el sabor será ligeramente más suave.
Paso 4. Mezcla las hierbas y las especias
Coloca el perejil picado en un bol. A continuación, añade el ajo, el orégano seco, el pimentón, el ají molido, la sal y la pimienta negra.
Después, mezcla durante unos segundos para distribuir las especias. Este paso permite que el orégano y el chile se repartan de manera uniforme. Por consiguiente, no habrá zonas demasiado picantes o saladas.
Si deseas añadir cebolla morada, este es el momento adecuado. No obstante, debe estar muy picada para que su textura no domine la salsa.
Paso 5. Incorpora el vinagre
Vierte el vinagre sobre la mezcla de perejil y especias. Después, remueve durante unos segundos y deja reposar cinco minutos.
Gracias a este breve descanso, el orégano seco comienza a hidratarse. Además, el vinagre suaviza ligeramente el sabor del ajo. Por eso, conviene añadirlo antes que el aceite.
Si quieres incorporar jugo de limón, añade solo una cucharadita. De este modo, obtendrás frescura sin aumentar demasiado la acidez.
Paso 6. Añade el aceite
Agrega el aceite de oliva poco a poco mientras remueves con una cuchara. No es necesario crear una emulsión estable, ya que el aceite y el vinagre se separarán de forma natural.
Sin embargo, debes mezclar bien para cubrir todas las hierbas. Después, observa la consistencia. Si quieres una salsa más líquida, añade una o dos cucharadas adicionales de aceite. En cambio, si prefieres una textura espesa, incorpora un poco más de perejil picado.
Paso 7. Prueba y ajusta el sabor
Prueba una pequeña cantidad de chimichurri. Si necesita más frescura, añade unas gotas de vinagre. Por el contrario, si está demasiado ácido, incorpora más aceite de oliva.
Asimismo, puedes añadir sal, pimienta o ají poco a poco. Sin embargo, evita realizar cambios grandes antes del reposo, ya que el sabor del ajo y las especias se intensificará con el tiempo.
Por eso, es mejor ajustar primero de forma moderada y volver a probar más tarde.
Paso 8. Deja reposar el chimichurri
Cubre el bol y deja reposar la salsa entre veinte y treinta minutos. Durante este tiempo, las hierbas absorben parte del aliño y los sabores se vuelven más equilibrados.
Además, el ajo pierde su intensidad más agresiva y el orégano libera su aroma. Por consiguiente, este paso mejora claramente el resultado.
Finalmente, remueve la salsa antes de servir. Como el aceite y el vinagre se separan durante el reposo, una mezcla rápida devolverá al chimichurri una textura uniforme.
Cómo preparar chimichurri rápido en licuadora
Si necesitas ahorrar tiempo, coloca el perejil, el ajo, el orégano, el vinagre y las especias en la licuadora. Después, añade la mitad del aceite y procesa con dos o tres pulsaciones cortas.
A continuación, incorpora el resto del aceite y vuelve a pulsar. Sin embargo, no mantengas la licuadora funcionando de forma continua. De lo contrario, obtendrás una pasta verde y perderás la textura típica del chimichurri.
Finalmente, pasa la salsa a un bol, pruébala y déjala reposar antes de servir.
Consejos expertos para una salsa chimichurri casera perfecta
Seca bien las hierbas
Aunque parezca un detalle pequeño, secar el perejil cambia mucho el resultado. Si las hojas conservan agua, la salsa tendrá menos sabor y una textura demasiado líquida.
Por eso, después de lavarlo, extiende el perejil sobre papel de cocina. Después, presiónalo suavemente hasta eliminar la humedad.
Añade el aceite poco a poco
El aceite ayuda a suavizar el ajo y el vinagre. Sin embargo, si lo añades todo de una vez, será más difícil controlar la consistencia.
Por lo tanto, comienza con una cantidad menor y agrega el resto mientras mezclas. Así podrás decidir si prefieres una salsa espesa o fluida.
No sirvas el chimichurri inmediatamente
Aunque la salsa se puede consumir recién preparada, el sabor será más intenso y menos equilibrado. En cambio, después de veinte minutos, el ajo, el vinagre y las hierbas se integran mejor.
Por consiguiente, prepara el chimichurri antes de cocinar el plato principal. De este modo, reposará mientras terminas la cena.
Ajusta primero y vuelve a probar
El picante, el ajo y la sal pueden aumentar su intensidad durante el reposo. Por eso, añade estos ingredientes con moderación al principio.
Después, prueba la salsa nuevamente antes de servir. Si todavía necesita más sabor, podrás corregirla sin riesgo de excederte.
Utiliza una cuchara limpia
Cuando sirvas el chimichurri, usa siempre una cuchara limpia y seca. Además, evita introducir utensilios que hayan tocado carne cruda o alimentos cocinados.
De esta forma, protegerás la salsa y podrás conservar la parte sobrante en mejores condiciones.
Variaciones del chimichurri casero
Chimichurri suave
Para preparar una versión familiar, elimina el ají molido y utiliza dos dientes pequeños de ajo. Además, puedes añadir una cucharada extra de aceite para reducir la intensidad del vinagre.
Por lo tanto, conseguirás una salsa aromática, aunque menos picante y más fácil de disfrutar.
Chimichurri picante
Si te gustan los sabores intensos, añade una cucharadita completa de ají molido o unas hojuelas de chile. Sin embargo, incorpora el picante poco a poco.
Después del reposo, vuelve a probar y añade más solo cuando sea necesario.
Chimichurri con cilantro
Sustituye una cuarta parte del perejil por cilantro fresco. Así, obtendrás un sabor más cítrico y una salsa ideal para tacos, pollo o verduras.
No obstante, evita reemplazar todo el perejil, ya que el cilantro puede dominar fácilmente los demás ingredientes.
Chimichurri con albahaca
Añade unas hojas de albahaca picada junto con el perejil. Además de aportar un aroma dulce, esta variación combina bien con tomates, pasta y verduras asadas.
Sin embargo, utiliza poca cantidad para mantener el carácter del chimichurri.
Chimichurri rojo
Para conseguir un color más cálido, aumenta la cantidad de pimentón y añade chile rojo picado. Asimismo, puedes incorporar una pequeña cantidad de tomate seco muy picado.
Como resultado, tendrás una salsa más intensa para carne de res, pollo y patatas.
Chimichurri con limón
Sustituye una cucharada de vinagre por jugo de limón. De este modo, la salsa tendrá una frescura especial y combinará muy bien con pescados y mariscos.
Sin embargo, no elimines todo el vinagre, porque forma parte del sabor clásico del chimichurri.

Beneficios prácticos del chimichurri casero
La salsa chimichurri casera permite controlar cada ingrediente. Por lo tanto, puedes reducir la sal, ajustar el aceite o eliminar el picante según tus necesidades. Además, al prepararla en casa, evitas depender de salsas comerciales con sabores demasiado fuertes.
Asimismo, el perejil, el ajo y el orégano aportan aroma sin necesidad de añadir grandes cantidades de sal. De este modo, una comida sencilla puede resultar más sabrosa.
Por otra parte, el chimichurri ayuda a incluir hierbas frescas en platos cotidianos. Puedes añadirlo a verduras, carnes, legumbres o ensaladas. Sin embargo, conviene utilizarlo como complemento dentro de una alimentación variada.
Finalmente, como se prepara sin cocción, resulta práctico durante los días calurosos o cuando necesitas una cena rápida. Además, una pequeña porción suele ser suficiente para dar sabor a todo el plato.
Cómo incluir el chimichurri en un menú latino
Aperitivos fáciles para compartir
El chimichurri puede servirse en un recipiente pequeño dentro de una mesa de aperitivos. Además, combina con pan tostado, arepas, empanadas, patatas y verduras asadas. Sin embargo, conviene ofrecerlo por separado para que cada persona controle la cantidad de ajo y picante. Para completar la mesa, puedes preparar estos huevos rellenos para una mesa de aperitivos latinos. Aunque los huevos no necesitan chimichurri, ambos elementos crean un menú variado y fácil de compartir. Asimismo, puedes añadir una ensalada fresca y pan crujiente. De este modo, tendrás una mesa sencilla, colorida y adecuada para reuniones familiares.
Platos frescos para completar el menú
Cuando prepares un menú latino, equilibra los platos intensos con recetas frescas. Por ejemplo, puedes servir carne de res con chimichurri como plato principal y acompañarla con una ensalada sencilla. También puedes incluir un ceviche peruano de corvina como entrada. Sin embargo, no conviene añadir chimichurri directamente al ceviche, porque ya contiene su propio aliño ácido. En cambio, ofrece la salsa junto al plato principal o con verduras asadas. De esta manera, cada receta conservará su sabor. Además, el contraste entre el ceviche fresco y el chimichurri aromático hará que el menú resulte más completo.
Errores comunes al preparar salsa chimichurri casera
Usar hierbas mojadas o triturarlas demasiado
Uno de los errores más frecuentes consiste en picar el perejil mientras todavía está mojado. Como resultado, la salsa queda aguada y el sabor pierde intensidad. Por eso, debes secar las hojas con cuidado antes de cortarlas. Otro problema común es triturar el perejil durante demasiado tiempo. Aunque una licuadora facilita el trabajo, también puede convertir las hierbas en una pasta. Además, el movimiento continuo puede calentar la mezcla y cambiar su color. En consecuencia, utiliza pulsaciones cortas y revisa la textura después de cada una. De este modo, conservarás una salsa fresca, rústica y agradable.
Añadir demasiado vinagre, ajo o sal
El vinagre, el ajo y la sal deben incorporarse con moderación. Aunque siempre puedes añadir más, corregir un exceso resulta más difícil. En primer lugar, utiliza la cantidad recomendada y deja reposar la mezcla. Después, prueba nuevamente y realiza pequeños ajustes. Además, recuerda que el ajo y el picante suelen intensificarse con el tiempo. Por otra parte, una salsa muy salada puede dominar el sabor de la carne o las verduras. Si ocurre, añade más perejil y aceite. Sin embargo, evita compensar con azúcar, porque cambiará el carácter fresco del chimichurri. Finalmente, anota las proporciones que mejor funcionen para ti.

Cómo servir la salsa chimichurri casera
Salsa chimichurri casera con carne de res y pollo
La salsa chimichurri casera es ideal para bistec, hamburguesas, brochetas y carne de res a la parrilla. Además, puedes añadirla después de cocinar para conservar su sabor fresco.
Asimismo, la salsa chimichurri casera combina con pechuga de pollo, muslos asados y brochetas. Como el pollo tiene un sabor suave, el ajo y el perejil aportan un contraste aromático.
Salsa chimichurri casera con pescado y mariscos
Utiliza una cantidad moderada de salsa chimichurri casera sobre pescados blancos para no cubrir su sabor delicado. También puedes servirla con camarones, sepia o calamares a la plancha.
Salsa chimichurri casera con verduras y patatas
La salsa chimichurri casera combina muy bien con calabacín, berenjena, pimientos, champiñones y cebolla asada. Además, puedes añadirla a patatas cocidas, arroz, lentejas o garbanzos.
Salsa chimichurri casera con pan y ensaladas
Sirve la salsa chimichurri casera con pan tostado o úsala en bocadillos de pollo y verduras. Para convertirla en vinagreta, añade un poco más de aceite y mezcla bien.
Cómo conservar la salsa chimichurri casera
Guarda la salsa chimichurri casera en un frasco limpio y hermético dentro de la nevera. Además, utiliza siempre una cuchara limpia y seca.
Conviene consumir la salsa chimichurri casera en pocos días para disfrutar mejor de su aroma y textura. Si cambia de olor, color o aspecto, no la consumas.
El aceite puede espesarse con el frío, aunque esto es normal. Por eso, deja la salsa chimichurri casera unos minutos a temperatura ambiente y remueve antes de servir.
También puedes congelar pequeñas porciones de salsa chimichurri casera, aunque el perejil perderá parte de su textura al descongelarse.
Preguntas frecuentes sobre la salsa chimichurri casera
¿Cuál es la receta del chimichurri argentino?
Para preparar salsa chimichurri casera, mezcla perejil y ajo picados con orégano, ají, vinagre y aceite, y deja reposar 20 minutos.
¿Cuáles son los ingredientes de la salsa chimichurri?
La salsa chimichurri casera lleva perejil, ajo, orégano, vinagre, aceite de oliva, sal, pimienta y ají molido.
¿Cuál es la fuente de chimichurri?
La salsa chimichurri casera tiene su origen en la cocina argentina y uruguaya, donde se sirve especialmente con carnes a la parrilla.
¿Dónde puedo encontrar la salsa chimichurri?
Puedes comprarla en supermercados o tiendas latinas, aunque la salsa chimichurri casera ofrece un sabor más fresco y fácil de ajustar.
Conclusión
La salsa chimichurri casera es una receta rápida, fresca y fácil de adaptar. Además, necesita pocos ingredientes y puede mejorar carnes, pollo, pescado, verduras, patatas y aperitivos.
Por otra parte, el secreto para conseguir un buen resultado consiste en secar bien el perejil, añadir el aceite poco a poco y dejar reposar la salsa. De este modo, el ajo, el vinagre y las hierbas tendrán un sabor más equilibrado.
Ya seas un padre ocupado, un estudiante buscando algo rápido para una comida de inspiración latina, o simplemente alguien con ganas de algo delicioso, esta receta es perfecta para ti. No olvides dejar un comentario o etiquetarnos con tu resultado. Sigue a Receta Bella en Pinterest e instagram para más inspiración dulce.

Salsa chimichurri casera
UTENSILIOS
- Tabla de cortar Para preparar las hierbas y el ajo.
- Cuchillo afilado Permite obtener una textura fina y rústica.
- Bol mediano Para mezclar todos los ingredientes.
- Cuchara Para integrar el aceite y ajustar la consistencia.
- Frasco hermético Para conservar el chimichurri en la nevera.
- Mortero Opcional, para machacar el ajo.
- Procesador de alimentos Opcional, para una preparación más rápida.
Ingredientes
- 1 taza perejil fresco bien picado
- 3 dientes ajo
- 1 cucharadita orégano seco
- 1 cucharadita pimentón dulce
- 1/2 cucharadita ají molido o chile en hojuelas
- 3 cucharadas vinagre blanco, de manzana o de vino blanco
- 1/2 taza aceite de oliva
- 1/2 cucharadita sal
- 1/4 cucharadita pimienta negra
- 1 cucharadita jugo de limón, opcional
- 1 cucharada cebolla morada muy picada, opcional
Instrucciones
- Lava el perejil con agua fría, escúrrelo y sécalo por completo con papel de cocina o un paño limpio. Retira los tallos más gruesos.
- Pica el perejil finamente con un cuchillo afilado. Evita triturarlo hasta formar una pasta para conservar una textura fresca y rústica.
- Pela los dientes de ajo y pícalos muy finos. También puedes machacarlos en un mortero con una pizca de sal.
- Coloca el perejil, el ajo, el orégano, el pimentón, el ají molido, la sal y la pimienta en un bol. Añade la cebolla morada si deseas utilizarla.
- Agrega el vinagre y el jugo de limón opcional. Remueve bien y deja reposar la mezcla durante 5 minutos para hidratar el orégano y suavizar el ajo.
- Incorpora el aceite de oliva poco a poco mientras mezclas con una cuchara. Añade más aceite si prefieres una consistencia más líquida.
- Prueba la salsa y ajusta la sal, la acidez o el picante. Si está demasiado ácida, añade un poco más de aceite o perejil.
- Cubre el recipiente y deja reposar el chimichurri durante 20 minutos. Remueve nuevamente antes de servir.
