Tarta de queso Lotus sin horno

Esta tarta de queso Lotus sin horno es fácil, cremosa y perfecta para preparar con antelación. Además, combina una base crujiente de galletas caramelizadas con un relleno suave de queso crema y una cobertura brillante de crema Lotus. Lo mejor es que no necesitas encender el horno ni dominar técnicas complicadas de repostería.

Por eso, esta receta resulta ideal para cumpleaños, comidas familiares, meriendas o reuniones con amigos. Aunque la preparación activa es rápida, la tarta necesita varias horas de refrigeración. Sin embargo, ese reposo permite que el relleno adquiera firmeza y que los sabores se integren mejor.

Asimismo, la tarta de queso Lotus sin horno destaca por su aroma especiado, su sabor caramelizado y su agradable contraste de texturas. Por una parte, la base queda compacta y crujiente. Por otra parte, la mousse se mantiene ligera y cremosa. Finalmente, la cobertura aporta una textura sedosa que hace que cada porción resulte irresistible.

Aunque esta versión se prepara completamente en frío, también puedes probar nuestra tarta de queso de La Viña cremosa al horno si prefieres una superficie tostada y un interior fundente.

Qué es la tarta de queso Lotus sin horno

Una versión fría del cheesecake tradicional

La tarta de queso Lotus sin horno es una versión fría de la tarta de queso clásica. Sin embargo, en lugar de cuajar mediante el calor del horno, el relleno adquiere consistencia gracias a la gelatina y al reposo en la nevera.

Por lo tanto, esta receta es especialmente práctica durante los meses cálidos. Además, resulta adecuada para personas que no tienen horno o que buscan un postre fácil de preparar. Aunque necesita tiempo de refrigeración, el trabajo activo es sencillo y no requiere técnicas avanzadas.

En primer lugar, se prepara una base de galletas Lotus y mantequilla. Después, se añade un relleno de queso crema, nata y crema de galletas. Finalmente, se cubre la superficie con una capa fina de crema Lotus templada.

Las tres capas de la tarta

La primera capa es una base crujiente elaborada con galletas Lotus Biscoff trituradas y mantequilla derretida. Además, al compactarla correctamente, se consigue una superficie firme que sostiene el relleno sin romperse.

La segunda capa es una mousse de queso crema, nata montada y crema Lotus. Por eso, su textura es suave, aireada y estable. La gelatina ayuda a mantener la forma, aunque no debe utilizarse en exceso para evitar una consistencia demasiado rígida.

La tercera capa es una cobertura de crema Lotus. Finalmente, se añaden galletas trituradas o enteras para aportar decoración y un contraste crujiente.

Cheesecake Lotus fría con una porción cortada, cobertura brillante y base crujiente de galletas.

Por qué te encantará esta tarta de queso Lotus sin horno

No necesitas encender el horno

En primer lugar, la tarta de queso Lotus sin horno se prepara completamente en frío. Por eso, es una opción cómoda durante el verano o cuando necesitas utilizar el horno para otras recetas.

Además, al no existir un tiempo de cocción, no tendrás que preocuparte por una superficie quemada, un centro demasiado líquido o una tarta agrietada. Sin embargo, sí debes respetar el tiempo de refrigeración.

Es sencilla para principiantes

Asimismo, esta receta se basa en pasos fáciles. Primero se trituran las galletas. Después, se prepara la crema. A continuación, se monta la nata y se integra con movimientos envolventes.

Por lo tanto, no necesitas tener mucha experiencia en repostería. Además, puedes preparar la tarta el día anterior y añadir la decoración poco antes de servir.

Tiene una textura cremosa

El queso crema aporta cuerpo, mientras que la nata montada añade ligereza. Además, la crema Lotus proporciona un sabor intenso a galleta caramelizada.

Como resultado, el relleno queda suave, estable y sin grumos. Por otra parte, la base crujiente evita que el postre resulte plano o monótono.

Es perfecta para celebraciones

También puedes preparar esta tarta para cumpleaños, Navidad, meriendas o comidas familiares. Además, su cobertura brillante ofrece una presentación elegante sin exigir una decoración complicada.

Por eso, funciona tanto para una reunión informal como para una ocasión especial. Finalmente, puede cortarse en porciones pequeñas si deseas incluirla en una mesa dulce.

Herramientas necesarias

Utensilios básicos para preparar la receta

Para preparar esta tarta de queso Lotus sin horno, conviene utilizar un molde desmontable de 20 o 22 centímetros. Además, puedes colocar una tira de acetato alrededor del molde para conseguir bordes más lisos.

Necesitarás los siguientes utensilios:

  • Molde desmontable de 20 o 22 centímetros
  • Papel de horno
  • Tira de acetato, opcional
  • Picadora o procesador de alimentos
  • Bolsa resistente y rodillo, si no tienes picadora
  • Bol grande
  • Bol pequeño
  • Varillas eléctricas
  • Espátula de silicona
  • Cazo pequeño o recipiente para microondas
  • Vaso medidor
  • Cuchillo largo y liso

El molde desmontable facilita el trabajo porque permite retirar los laterales sin mover la tarta. De este modo, la base no se rompe y el relleno mantiene su forma.

Ingredientes para la tarta de queso Lotus sin horno

Cantidades para 8 o 10 porciones

Estas cantidades están pensadas para un molde de 20 o 22 centímetros. Por lo tanto, la receta produce entre ocho y diez porciones, según el tamaño de cada corte.

Ingredientes para preparar una tarta Lotus con queso crema, nata, mantequilla, gelatina y galletas.

Ingredientes para la base

  • 250 gramos de galletas Lotus Biscoff
  • 100 gramos de mantequilla derretida

La mezcla de galletas y mantequilla debe tener una textura parecida a la arena húmeda. Sin embargo, no debe liberar grasa cuando la presiones.

Ingredientes para el relleno

  • 500 gramos de queso crema entero
  • 400 mililitros de nata para montar
  • 200 gramos de crema Lotus
  • 70 gramos de azúcar glas
  • 8 gramos de gelatina neutra en polvo o 5 hojas de gelatina
  • 40 mililitros de agua fría

El queso crema debe estar a temperatura ambiente. De este modo, se mezclará mejor y no formará grumos. En cambio, la nata debe estar muy fría para que monte correctamente.

Ingredientes para la cobertura

  • 180 gramos de crema Lotus
  • 3 o 4 galletas Lotus trituradas
  • Galletas Lotus enteras para decorar

La decoración es opcional. Sin embargo, las galletas enteras ayudan a identificar el sabor del postre y aportan una presentación más atractiva.

Cómo hacer tarta de queso Lotus sin horno paso a paso

Pasos para hacer tarta de queso Lotus sin horno, desde la base de galletas hasta la decoración final.

Paso 1. Preparar el molde

En primer lugar, cubre la base del molde desmontable con papel de horno. Después, coloca una tira de acetato alrededor de la pared interior.

Aunque el acetato no es obligatorio, facilita el desmoldado de la tarta de queso Lotus sin horno. Además, permite obtener bordes más uniformes. A continuación, coloca el molde sobre una bandeja plana para moverlo con seguridad.

Paso 2. Triturar las galletas Lotus

Después, introduce las galletas en una picadora y tritúralas hasta obtener migas finas. Si no tienes procesador, puedes colocarlas dentro de una bolsa resistente y pasarles un rodillo.

Es importante que no queden trozos grandes. De lo contrario, la base podría romperse al cortar la tarta. Por eso, revisa la mezcla antes de añadir la mantequilla.

Paso 3. Mezclar las galletas con la mantequilla

A continuación, coloca las galletas trituradas en un bol y añade la mantequilla derretida. Después, remueve hasta que todas las migas estén ligeramente húmedas.

La mezcla debe mantener su forma cuando la presiones. Sin embargo, si parece demasiado seca, puedes añadir una cucharadita adicional de mantequilla. En cambio, si está muy grasa, incorpora un poco más de galleta triturada.

Paso 4. Formar la base crujiente

Vierte la mezcla dentro del molde y distribúyela de manera uniforme. Después, presiónala con el fondo de un vaso.

Además, presta atención a los bordes, ya que suelen quedar menos compactos. Por eso, conviene presionarlos con una cuchara pequeña. Finalmente, guarda el molde en la nevera durante al menos 30 minutos.

Paso 5. Hidratar la gelatina

Mientras la base se enfría, hidrata la gelatina. Si utilizas gelatina en polvo, mézclala con el agua fría y deja que repose durante cinco minutos.

En cambio, si utilizas hojas de gelatina, colócalas en abundante agua fría. Después de unos minutos, escúrrelas suavemente con las manos.

No utilices agua caliente durante la hidratación. De lo contrario, la gelatina podría perder parte de su capacidad para estabilizar el relleno.

Paso 6. Preparar la crema de queso

Coloca el queso crema a temperatura ambiente en un bol grande. Después, añade el azúcar glas y bate durante unos segundos a velocidad baja.

A continuación, incorpora los 200 gramos de crema Lotus. Sigue mezclando hasta obtener una crema homogénea, suave y sin grumos.

Sin embargo, evita batir durante demasiado tiempo. Aunque el relleno debe quedar liso, un batido excesivo puede introducir demasiado aire.

Paso 7. Disolver la gelatina

Separa unas cuatro cucharadas de nata líquida y caliéntalas ligeramente. No es necesario que hiervan.

Después, añade la gelatina hidratada y remueve hasta que se disuelva por completo. A continuación, incorpora dos cucharadas de la crema de queso para igualar las temperaturas.

Finalmente, vierte esta preparación en el bol principal mientras remueves suavemente. De este modo, evitarás que la gelatina forme pequeños hilos o grumos.

Paso 8. Montar correctamente la nata

Coloca el resto de la nata muy fría en otro bol. Después, bátela con varillas eléctricas hasta que forme picos suaves.

La nata debe conservar su forma, aunque todavía debe sentirse flexible. Sin embargo, no debes montarla en exceso.

Una nata demasiado firme resulta difícil de integrar. Además, puede dar a la tarta de queso Lotus sin horno una textura granulosa o pesada.

Paso 9. Integrar la nata

Añade una tercera parte de la nata montada a la crema de queso. Primero, mezcla suavemente para aligerar el relleno.

Después, incorpora el resto de la nata en dos veces. Utiliza una espátula y realiza movimientos envolventes desde el fondo hacia la superficie.

De este modo, conservarás el aire de la nata. Como resultado, la mousse quedará ligera, cremosa y estable.

Paso 10. Verter el relleno

Retira el molde de la nevera y comprueba que la base esté firme. Después, vierte el relleno lentamente.

Alisa la superficie con una espátula. Además, golpea el molde suavemente contra la mesa para eliminar burbujas grandes.

A continuación, cubre el molde sin tocar la crema. Finalmente, guarda la tarta en la nevera durante un mínimo de seis horas.

Paso 11. Preparar la cobertura

Cuando el relleno esté firme, calienta los 180 gramos de crema Lotus durante unos segundos.

Puedes utilizar el microondas en intervalos cortos. Sin embargo, la crema solo debe quedar fluida, no caliente.

Después, deja que se temple durante unos minutos. Finalmente, viértela sobre la tarta y extiéndela con una espátula.

Paso 12. Decorar y desmoldar

Refrigera la tarta durante otros 20 o 30 minutos. Después, retira el aro del molde con cuidado.

Si utilizaste acetato, sepáralo lentamente del relleno. A continuación, decora con galletas trituradas y algunas galletas enteras.

Conviene colocar las galletas enteras justo antes de servir. De este modo, conservarán mejor su textura crujiente.

Consejos para una tarta de queso Lotus sin horno perfecta

Utiliza nata con suficiente materia grasa

La nata debe contener aproximadamente un 35 por ciento de materia grasa. Por lo tanto, no conviene utilizar una crema ligera.

Además, revisa que el envase indique que el producto es adecuado para montar. De este modo, obtendrás una mousse más firme y estable.

Mantén la nata muy fría

La nata fría atrapa mejor el aire. Por eso, guárdala en la nevera hasta el momento de batirla.

Asimismo, puedes enfriar el bol y las varillas durante unos minutos. Esta medida resulta especialmente útil durante el verano.

Atempera el queso crema

En cambio, el queso crema debe estar a temperatura ambiente. Si está demasiado frío, puede formar pequeños grumos.

Sin embargo, no lo dejes fuera durante mucho tiempo. Bastará con retirarlo de la nevera unos 20 o 30 minutos antes.

No montes demasiado la nata

La nata debe formar picos suaves. De lo contrario, será difícil integrarla con movimientos envolventes.

Además, una nata sobrebatida puede separarse y adquirir una textura granulosa. Por eso, debes observarla constantemente.

Disuelve correctamente la gelatina

La gelatina debe quedar completamente disuelta. Asimismo, conviene igualar las temperaturas antes de añadirla al relleno.

De este modo, evitarás grumos y conseguirás una tarta de queso Lotus sin horno firme, pero todavía cremosa.

Respeta el tiempo de refrigeración

Aunque la superficie parezca firme después de unas horas, el centro puede seguir blando. Por eso, debes esperar un mínimo de seis horas.

Sin embargo, el mejor resultado se consigue después de una noche completa en la nevera. Además, el reposo intensifica el sabor y facilita el corte.

Tarta Lotus cremosa vista desde arriba con una porción cortada y decoración de galleta caramelizada.

Textura y sabor de la tarta de queso Lotus sin horno

Cómo conseguir un relleno suave

El relleno debe quedar cremoso, estable y sin grumos. Por eso, el queso crema debe estar atemperado y la nata debe permanecer fría.

Además, la nata debe incorporarse con movimientos envolventes. De este modo, la mezcla conservará parte del aire y tendrá una textura más ligera.

Sin embargo, no mezcles durante demasiado tiempo. Una vez que el color sea uniforme, detén el movimiento para evitar que la mousse pierda volumen.

El contraste entre la base y la cobertura

La base debe ser compacta, pero no excesivamente dura. Por lo tanto, conviene utilizar la cantidad justa de mantequilla.

Por otra parte, la cobertura debe quedar fina y sedosa. Aunque la crema Lotus tiene un sabor intenso, una capa demasiado gruesa puede resultar pesada.

Como resultado, el mejor equilibrio aparece cuando la base es crujiente, el relleno es ligero y la cobertura aporta solo un toque adicional de sabor caramelizado.

Tarta de queso Lotus sin horno decorada con rosetones de crema y galletas caramelizadas.

Errores comunes y soluciones

Por qué no cuaja la tarta

La tarta de queso Lotus sin horno puede quedar líquida por varias razones. En primer lugar, la cantidad de gelatina puede ser insuficiente.

Además, la gelatina puede perder eficacia si no se hidrata o se disuelve correctamente. Por otra parte, una nata con poca materia grasa no aporta suficiente estructura.

Asimismo, desmoldar la tarta antes de tiempo puede hacer que el centro se hunda. Por eso, conviene respetar las cantidades y el tiempo de reposo.

Cómo evitar grumos

Los grumos suelen aparecer cuando el queso crema está demasiado frío. Por eso, debes dejarlo a temperatura ambiente durante unos minutos.

Además, es recomendable batir primero el queso con el azúcar y añadir después la crema Lotus.

Por otra parte, la gelatina caliente no debe verterse directamente sobre una mezcla fría. En cambio, conviene igualar las temperaturas antes de incorporarla.

También puedes incluir unas Crumbl cookies caseras con frosting de queso crema para completar una mesa dulce variada.

Variaciones de la tarta de queso Lotus sin horno

Tarta de queso Lotus sin horno y sin gelatina

Puedes sustituir la gelatina por cuajada o chocolate blanco. Sin embargo, cada alternativa produce una textura diferente.

La cuajada ofrece una consistencia más firme. En cambio, el chocolate blanco crea una mousse más densa y dulce.

Tarta Lotus con mascarpone

También puedes sustituir la mitad del queso crema por mascarpone.

Como resultado, el relleno tendrá una textura más rica y un sabor suave. Sin embargo, no conviene sustituir todo el queso crema porque la mezcla podría resultar demasiado pesada.

Tarta Lotus en vasitos

Para preparar porciones individuales, coloca una capa de galletas trituradas en el fondo de cada vaso.

Después, añade el relleno con una manga pastelera. Finalmente, cubre con crema Lotus y decora con migas de galleta.

Esta presentación necesita menos tiempo de refrigeración. Además, resulta práctica para cumpleaños o reuniones.

Tarta Lotus con chocolate blanco

Puedes añadir entre 100 y 150 gramos de chocolate blanco derretido al relleno.

Sin embargo, reduce o elimina el azúcar glas. De lo contrario, el resultado podría ser demasiado dulce.

Además, deja templar el chocolate antes de mezclarlo con el queso crema.

Beneficios prácticos de esta receta

Un postre que no necesita cocción

La tarta de queso Lotus sin horno evita la cocción y, por lo tanto, simplifica la preparación.

Además, no tienes que controlar la temperatura del horno ni comprobar si el centro está listo. Por eso, la receta resulta adecuada para principiantes.

Asimismo, funciona muy bien durante los meses cálidos. Aunque necesita varias horas de frío, el tiempo de trabajo activo es reducido.

Una receta fácil de organizar

Esta tarta puede prepararse con antelación. Por lo tanto, es útil para padres ocupados, estudiantes o profesionales que desean servir un postre especial.

Además, la mayoría de los pasos pueden realizarse con utensilios básicos. De este modo, no necesitas comprar herramientas complicadas.

Sin embargo, como es un postre dulce y cremoso, conviene servir porciones moderadas dentro de una alimentación variada.

Cómo servir la tarta de queso Lotus sin horno

Temperatura y presentación

Sirve la tarta de queso Lotus sin horno bien fría. Sin embargo, puedes dejar cada porción durante cinco minutos a temperatura ambiente.

De este modo, el relleno se vuelve ligeramente más suave y el aroma se percibe mejor.

Además, puedes decorar la superficie con galletas trituradas, frutos rojos o virutas de chocolate blanco. Sin embargo, evita añadir demasiados elementos.

Bebidas para acompañar

Un café sin demasiado azúcar combina muy bien con el sabor especiado de las galletas.

Asimismo, puedes servir un té frío con frutas para acompañar una tarta de queso.

Para una merienda diferente, también puedes preparar un boba tea casero cremoso. Sin embargo, conviene reducir el azúcar de la bebida.

Cómo conservar la tarta de queso Lotus sin horno

Conservación en la nevera

La tarta de queso Lotus sin horno debe mantenerse refrigerada.

Además, conviene guardarla dentro de un recipiente con tapa o cubrirla sin tocar la superficie. De este modo, no absorberá olores de otros alimentos.

La tarta conserva una buena textura durante tres o cuatro días. Sin embargo, las galletas decorativas pueden perder su textura crujiente.

Congelación y descongelación

También puedes congelar la tarta entera o en porciones. Sin embargo, es mejor retirar las galletas decorativas antes de hacerlo.

Envuelve cada porción y guárdala durante un máximo aproximado de un mes.

Para descongelarla, pásala a la nevera durante varias horas. No utilices el microondas, ya que el relleno puede perder estabilidad.

Preguntas frecuentes sobre la tarta de queso Lotus sin horno

¿Se puede preparar la tarta de queso Lotus sin horno el día anterior?

Sí, la tarta de queso Lotus sin horno puede prepararse el día anterior.
De hecho, el reposo nocturno mejora la textura. Sin embargo, conviene añadir las galletas enteras justo antes de servir.

¿Cuánto tiempo debe reposar la tarta?

La tarta necesita al menos seis horas de refrigeración.
Sin embargo, dejarla toda la noche ofrece un relleno más firme y un corte más limpio. Además, el sabor se vuelve más uniforme.

¿Por qué queda líquida?

La causa puede ser una cantidad insuficiente de gelatina, una nata con poca materia grasa o un tiempo de refrigeración demasiado corto.
Además, la gelatina debe disolverse correctamente. Por eso, debes seguir las cantidades indicadas y respetar el tiempo de frío.

¿Qué queso crema es mejor?

Conviene utilizar un queso crema entero, firme y sin sabores añadidos.
Los productos bajos en grasa suelen contener más agua. Por lo tanto, pueden producir un relleno menos estable.

Conclusión

La tarta de queso Lotus sin horno es una receta sencilla, cremosa y adecuada para cualquier celebración. Además, combina una base crujiente con una mousse suave y una cobertura caramelizada.

Por eso, resulta perfecta para preparar con antelación. Sin embargo, es fundamental respetar las temperaturas y el tiempo de refrigeración.

También puedes preparar este Chocolate Dubái casero sin horno cuando busques otro postre crujiente y cremoso.

Para otra celebración especial, descubre esta torta tres leches con menos azúcar, húmeda, fría y muy suave.

Ya seas un padre ocupado, un estudiante buscando algo rápido para postre, o simplemente alguien con ganas de algo delicioso, esta receta es perfecta para ti. No olvides dejar un comentario o etiquetarnos con tu resultado. Sigue a Receta Bella en Pinterest e instagram para más inspiración dulce.

Tarta de queso Lotus sin horno con una porción sobre una pala y borde de galleta triturada.

Tarta de queso Lotus sin horno

Receta Bella
Esta tarta de queso Lotus sin horno combina una base crujiente de galletas caramelizadas, un relleno suave de queso crema y una cobertura sedosa de crema Lotus. Es un postre fácil, elegante y perfecto para preparar el día anterior.
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 0 minutos
Refrigeración 6 horas
Tiempo Total 6 horas 30 minutos
Plato Postre, Tarta
Cocina Internacional
Raciones 10 porciones
Calorías 752 kcal

UTENSILIOS

  • Molde desmontable de 20 o 22 cm Preferiblemente con cierre firme
  • Papel de horno Para cubrir la base del molde
  • Procesador de alimentos o picadora También puedes utilizar una bolsa resistente y un rodillo
  • Varillas eléctricas Para montar la nata
  • Espátula de silicona Para integrar la nata con movimientos envolventes
  • Bol grande Para preparar el relleno
  • Cazo pequeño o microondas Para disolver la gelatina y calentar la cobertura

Ingredientes
  

  • 250 g galletas Lotus Biscoff
  • 100 g mantequilla derretida
  • 500 g queso crema entero a temperatura ambiente
  • 400 ml nata para montar muy fría, con un mínimo del 35 % de materia grasa
  • 200 g crema Lotus para el relleno
  • 70 g azúcar glas
  • 8 g gelatina neutra en polvo, o 5 hojas de gelatina
  • 40 ml agua fría para hidratar la gelatina
  • 180 g crema Lotus para la cobertura
  • 4 galletas Lotus trituradas para decorar
  • 4 galletas Lotus enteras para decorar, opcional

Instrucciones
 

  • Cubre la base de un molde desmontable de 20 o 22 centímetros con papel de horno. Si deseas unos laterales más lisos, coloca también una tira de acetato alrededor del interior.
  • Tritura los 250 gramos de galletas Lotus hasta obtener migas finas y uniformes. No deben quedar trozos grandes, ya que podrían dificultar el corte de la base.
  • Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener una textura parecida a la arena húmeda.
  • Vierte la mezcla en el molde y presiónala con el fondo de un vaso hasta formar una capa compacta y uniforme. Refrigera la base durante 30 minutos.
  • Mezcla la gelatina en polvo con los 40 mililitros de agua fría y déjala reposar durante 5 minutos. Si utilizas hojas de gelatina, hidrátalas en abundante agua fría y escúrrelas antes de usarlas.
  • Bate el queso crema con el azúcar glas a velocidad baja. Añade los 200 gramos de crema Lotus y mezcla hasta conseguir un relleno suave, uniforme y sin grumos.
  • Calienta cuatro cucharadas de la nata sin dejar que hiervan. Añade la gelatina hidratada y remueve hasta disolverla. Incorpora dos cucharadas de la mezcla de queso para igualar las temperaturas y después vierte todo en el relleno.
  • Bate el resto de la nata muy fría hasta obtener picos suaves. No la montes demasiado, ya que debe conservar una textura flexible y cremosa.
  • Incorpora la nata montada a la mezcla de queso en tres veces. Utiliza una espátula y realiza movimientos envolventes para conservar el aire del relleno.
  • Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie. Cubre el molde sin tocar la crema y refrigera durante un mínimo de 6 horas, preferiblemente toda la noche.
  • Calienta los 180 gramos de crema Lotus durante unos segundos hasta que esté fluida. Déjala templar, viértela sobre la tarta fría y extiéndela suavemente con una espátula.
  • Refrigera la tarta durante otros 20 o 30 minutos. Después, desmolda con cuidado y decora con las galletas trituradas y las galletas enteras justo antes de servir.

Notas

Utiliza nata para montar con un mínimo del 35 % de materia grasa y mantenla muy fría hasta el momento de batirla. En cambio, el queso crema debe estar a temperatura ambiente para evitar grumos.
La tarta necesita al menos 6 horas de refrigeración, aunque el mejor resultado se obtiene dejándola reposar toda la noche. Conserva las sobras cubiertas en la nevera durante 3 o 4 días. Los valores nutricionales son aproximados.

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