Estas Tortitas De Calabacín y zanahoria con avena son fáciles, saludables y perfectas para preparar una cena rápida. Además, quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y llenas de sabor. Lo mejor es que se elaboran con ingredientes sencillos que probablemente ya tienes en casa.

Por otra parte, la avena absorbe parte de la humedad de las verduras y permite obtener una masa firme sin utilizar harina de trigo. Sin embargo, para conseguir una buena textura, es fundamental escurrir correctamente el calabacín rallado. De este modo, las tortitas no se romperán al darles la vuelta ni quedarán blandas.

Asimismo, esta receta es una forma práctica de añadir más verduras a la alimentación diaria. Por eso, funciona muy bien para niños, estudiantes, padres ocupados y cualquier persona que busque una cena casera sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

Además, puedes servir estas tortitas como plato principal, aperitivo, guarnición o merienda salada. Incluso puedes prepararlas con antelación, conservarlas en la nevera y recalentarlas cuando necesites una comida sencilla.

Qué son las Tortitas De Calabacín y zanahoria

Una receta vegetal fácil para cualquier día

Las Tortitas De Calabacín son pequeños discos salados preparados con calabacín rallado, huevo y algún ingrediente que absorba la humedad. En esta receta, además, se incorpora zanahoria para aportar color, dulzor y una textura ligeramente más firme. Asimismo, la harina de avena ayuda a unir todos los ingredientes.

Aunque también pueden llamarse buñuelos de calabacín, medallones vegetales o hamburguesas pequeñas de verduras, estas tortitas utilizan muy poco aceite. Por tanto, resultan más ligeras que unos buñuelos fritos tradicionales.

Además, pueden cocinarse en sartén, horno o freidora de aire. Sin embargo, la sartén permite conseguir fácilmente una superficie dorada y unos bordes ligeramente crujientes. Al mismo tiempo, el interior se mantiene tierno y jugoso.

Por qué la mezcla de calabacín, zanahoria y avena funciona

El calabacín tiene un sabor suave y contiene una gran cantidad de agua. En cambio, la zanahoria es más firme y aporta un toque naturalmente dulce. Por eso, la combinación de ambas verduras produce unas tortitas equilibradas y agradables.

Asimismo, la avena absorbe parte del líquido que queda después de escurrir el calabacín. Como resultado, la masa se vuelve más espesa, homogénea y fácil de manejar. Además, el huevo y el queso ayudan a mantener todos los ingredientes unidos durante la cocción.

Sin embargo, el equilibrio es importante. Si la mezcla contiene demasiada avena, las tortitas pueden quedar secas. En cambio, si conserva demasiada humedad, pueden romperse. Por tanto, conviene añadir la harina de avena poco a poco y comprobar la textura antes de cocinar.

Tortitas caseras doradas con calabacín y zanahoria apiladas en un plato blanco

Por qué te encantarán estas Tortitas De Calabacín

Una cena rápida con ingredientes sencillos

En primer lugar, esta receta utiliza ingredientes cotidianos y económicos. Además, no requiere utensilios especiales ni técnicas complicadas. Por eso, puede prepararla incluso una persona con poca experiencia en la cocina.

Asimismo, las tortitas tardan pocos minutos en cocinarse. Mientras el calabacín reposa con sal, puedes rallar la zanahoria, preparar los condimentos o mezclar una salsa de yogur. De este modo, la receta resulta práctica para las noches en las que necesitas servir algo rápido.

Por otra parte, puedes adaptar los ingredientes según lo que tengas disponible. Por ejemplo, puedes sustituir el parmesano por queso manchego, utilizar harina de garbanzo en lugar de avena o añadir hierbas frescas.

Una textura dorada por fuera y tierna por dentro

El principal atractivo de estas tortitas es el contraste de texturas. Por un lado, el aceite y la superficie caliente de la sartén crean una costra dorada. Por otro lado, el calabacín mantiene el interior suave y jugoso.

Además, la zanahoria añade pequeños puntos de firmeza y un color más apetecible. Mientras tanto, el queso se funde dentro de la masa y desarrolla un aroma agradable durante la cocción.

Sin embargo, para conseguir ese resultado, no debes mover las tortitas demasiado pronto. Primero, espera a que la base esté firme y dorada. Después, utiliza una espátula ancha para darles la vuelta. De este modo, conservarán su forma y desarrollarán bordes crujientes.

Herramientas necesarias para preparar Tortitas De Calabacín

Utensilios básicos

Para elaborar esta receta necesitarás herramientas sencillas que suelen encontrarse en cualquier cocina:

  • Rallador de agujeros gruesos
  • Colador grande
  • Paño de cocina limpio
  • Bol amplio
  • Cuchara para mezclar
  • Sartén antiadherente
  • Espátula ancha
  • Cucharas medidoras
  • Plato para servir

Además, puedes utilizar una bolsa para bebidas vegetales en lugar del paño. Sin embargo, el objetivo es el mismo: ejercer presión sobre el calabacín rallado para retirar la mayor cantidad posible de agua.

La importancia del paño de cocina

Aunque el colador permite eliminar parte del líquido, normalmente no es suficiente. Por eso, después del reposo con sal, conviene colocar el calabacín dentro de un paño limpio.

Luego, debes cerrar el paño y presionar con firmeza sobre el fregadero. Al principio, caerá bastante líquido. Sin embargo, después de varias presiones, el calabacín quedará mucho más seco.

Este paso mejora la textura de la masa y evita tener que añadir demasiada avena. Además, ayuda a conseguir tortitas firmes que se pueden girar fácilmente. Por tanto, no conviene saltarse esta parte de la preparación.

Ingredientes para las Tortitas De Calabacín con avena

Calabacín, zanahoria, avena, huevo, queso y especias colocados sobre una superficie clara

Cantidades para 8 o 10 tortitas

  • 1 calabacín mediano, aproximadamente 350 gramos
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 huevo grande
  • 60 gramos de harina de avena
  • 40 gramos de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de cebollino o perejil picado
  • 1 cucharadita de sal, dividida
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra
  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Además, puedes añadir una pizca de pimentón dulce, comino o cebolla en polvo. Sin embargo, no conviene utilizar demasiados condimentos, ya que el sabor suave del calabacín debe seguir presente.

Función de cada ingrediente

El calabacín forma la base de la receta y aporta una textura tierna. Por su parte, la zanahoria añade dulzor, color y una estructura ligeramente más firme.

Asimismo, el huevo funciona como aglutinante y ayuda a evitar que las tortitas se deshagan. Mientras tanto, la harina de avena absorbe el exceso de humedad y espesa la masa.

Además, el parmesano aporta sabor, salinidad y una superficie más dorada. El ajo y la pimienta, por otro lado, intensifican el sabor sin cubrir el gusto de las verduras.

Finalmente, el aceite de oliva permite cocinar las tortitas con una superficie crujiente. Sin embargo, solo necesitas una capa fina, especialmente si utilizas una buena sartén antiadherente.

Cómo hacer Tortitas De Calabacín fáciles y crujientes

Pasos para rallar, escurrir, mezclar y cocinar tortitas de calabacín con zanahoria y avena

Paso 1. Ralla las verduras

Primero, lava el calabacín y la zanahoria. No es necesario pelar el calabacín si su piel está limpia y firme. Después, corta los extremos y ralla ambas verduras utilizando los agujeros gruesos del rallador.

Además, intenta obtener tiras similares para que la mezcla se cocine de manera uniforme. Si utilizas un rallado demasiado fino, el calabacín liberará más agua y la masa podría quedar blanda.

Luego, coloca el calabacín rallado en un colador. Por otra parte, reserva la zanahoria en el bol donde prepararás la masa.

Paso 2. Sala y deja reposar el calabacín

Añade aproximadamente media cucharadita de sal al calabacín rallado. Después, mezcla suavemente con las manos y deja reposar durante diez minutos.

Durante este tiempo, la sal ayudará a extraer parte del agua del vegetal. Como resultado, verás líquido acumulado en el fondo del colador.

Sin embargo, no debes dejar el calabacín reposando durante demasiado tiempo. De lo contrario, podría quedar excesivamente salado. Por tanto, diez o quince minutos serán suficientes.

Paso 3. Retira el exceso de agua

Después del reposo, toma pequeñas porciones de calabacín y presiónalas con las manos. Luego, coloca todo el calabacín en el centro de un paño limpio.

A continuación, cierra el paño y aprieta con fuerza sobre el fregadero. Además, gira la tela para ejercer más presión. Repite el proceso hasta que apenas salga líquido.

Este paso es fundamental para conseguir tortitas firmes. Por eso, dedica unos minutos a retirar toda la humedad posible. Cuanto más seco quede el calabacín, menos harina de avena necesitarás después.

Paso 4. Mezcla los ingredientes

Coloca el calabacín escurrido junto con la zanahoria rallada. Después, añade el huevo, el queso parmesano, el ajo en polvo, la pimienta y las hierbas picadas.

Luego, incorpora aproximadamente 50 gramos de harina de avena. Mezcla bien hasta obtener una masa uniforme. Además, deja reposar durante cinco minutos para que la avena absorba parte de la humedad.

Después del reposo, comprueba la textura. La mezcla debe estar húmeda, pero debe conservar la forma cuando tomes una porción con la cuchara.

Paso 5. Corrige la textura de la masa

Si la masa está demasiado líquida, añade el resto de la harina de avena poco a poco. Sin embargo, evita incorporar una gran cantidad de una sola vez.

Primero, añade una cucharada. Después, mezcla y espera uno o dos minutos. De este modo, podrás comprobar si la avena ha absorbido suficiente líquido.

Por otra parte, si la masa queda demasiado seca, puedes añadir una cucharadita de yogur natural o una pequeña cantidad de huevo batido. El objetivo es conseguir una mezcla espesa, húmeda y fácil de moldear.

Paso 6. Calienta la sartén

Coloca una sartén antiadherente a fuego medio. Después, añade una capa fina de aceite de oliva y deja que se caliente durante uno o dos minutos.

Sin embargo, el aceite no debe humear. Si la sartén está demasiado caliente, las tortitas se dorarán rápidamente por fuera, pero quedarán crudas en el interior.

Por tanto, mantén una temperatura media y realiza una pequeña prueba con una porción de masa. Si empieza a cocinarse suavemente y los bordes forman burbujas pequeñas, la temperatura es adecuada.

Paso 7. Forma las Tortitas De Calabacín

Toma una porción de masa con una cuchara grande. Luego, colócala en la sartén y aplánala suavemente hasta formar un disco de aproximadamente un centímetro de grosor.

Además, deja espacio entre las tortitas para que el calor pueda circular. No llenes demasiado la sartén, ya que la temperatura podría bajar y las tortitas quedarían blandas.

Por otra parte, intenta formar piezas del mismo tamaño. De este modo, todas necesitarán un tiempo de cocción similar.

Paso 8. Cocina por ambos lados

Cocina las tortitas durante tres o cuatro minutos por el primer lado. Mientras tanto, evita moverlas o intentar levantarlas constantemente.

Cuando los bordes estén firmes y la base tenga un color dorado, desliza una espátula ancha por debajo. Después, dales la vuelta con cuidado.

Cocina el segundo lado durante dos o tres minutos más. Finalmente, retira las tortitas cuando estén doradas y firmes en el centro.

Si preparas varias tandas, añade unas gotas de aceite cuando sea necesario. Sin embargo, evita acumular demasiado aceite en la sartén.

Consejos expertos para unas Tortitas De Calabacín crujientes

Cómo evitar que se deshagan

En primer lugar, es necesario escurrir muy bien el calabacín. Si la verdura conserva demasiada agua, la mezcla perderá firmeza durante la cocción.

Además, debes utilizar suficiente ingrediente aglutinante. En esta receta, el huevo, el queso y la avena trabajan juntos para mantener la masa unida.

Asimismo, es importante esperar antes de dar la vuelta a las tortitas. Aunque parezcan listas en la superficie, la base necesita tiempo para formar una costra firme. Por eso, intenta levantarlas solamente cuando los bordes se vean secos y dorados.

Finalmente, forma tortitas medianas. Las piezas demasiado grandes son más difíciles de girar y pueden romperse por el centro.

Qué hacer si quedan blandas

Si las tortitas quedan blandas, probablemente el calabacín tenía demasiada humedad o la sartén no estaba suficientemente caliente.

Por tanto, asegúrate de escurrir bien las verduras y precalentar la sartén antes de añadir la masa. Además, cocina pocas unidades al mismo tiempo.

Sin embargo, no aumentes demasiado el fuego. Una temperatura muy alta puede quemar la superficie antes de cocinar el centro. En cambio, utiliza fuego medio y permite que cada lado se dore lentamente.

Finalmente, coloca las tortitas cocinadas en una rejilla en lugar de amontonarlas. De este modo, el vapor podrá salir y los bordes conservarán mejor su textura.

Qué hacer si la masa está demasiado líquida

Primero, deja reposar la mezcla durante cinco minutos. A menudo, la avena necesita un poco de tiempo para absorber la humedad.

Después, si la masa sigue líquida, añade harina de avena de una cucharada en una cucharada. Además, mezcla bien después de cada adición.

Sin embargo, no intentes corregir la textura añadiendo mucha harina de golpe. Un exceso puede producir tortitas pesadas y secas.

Por otra parte, si todavía no has cocinado toda la masa, puedes volver a colocarla en un colador durante unos minutos. Así, retirarás parte del líquido sin modificar demasiado el sabor.

Salsa de yogur con hierbas cayendo sobre una tortita dorada de calabacín y zanahoria

Variaciones de las Tortitas De Calabacín

Tortitas de calabacín en freidora de aire

Para preparar estas tortitas en freidora de aire, precalienta el aparato a 190 grados. Después, coloca papel perforado o engrasa ligeramente la cesta.

Forma las tortitas y distribúyelas en una sola capa. Además, pulveriza una pequeña cantidad de aceite sobre la superficie.

Cocina durante ocho minutos. Luego, dales la vuelta y continúa la cocción durante cuatro o seis minutos más. Sin embargo, el tiempo puede variar según el tamaño de las tortitas y la potencia del aparato.

Finalmente, retíralas cuando estén doradas y firmes.

Tortitas De Calabacín al horno

Precalienta el horno a 200 grados. Después, cubre una bandeja con papel de horno y aplica una fina capa de aceite. Coloca las porciones de masa y aplánalas hasta formar discos uniformes. Luego, hornea durante aproximadamente doce minutos.

Después, dales la vuelta y continúa la cocción durante ocho o diez minutos. De este modo, ambos lados adquirirán un tono dorado. Además, cuando quieras preparar una receta familiar con ingredientes parecidos, puedes probar un pastel de calabacín horneado. Sin embargo, mantén las tortitas poco gruesas para que no queden húmedas en el centro.

Versión sin huevo

Para preparar tortitas sin huevo, mezcla una cucharada de lino molido con tres cucharadas de agua. Después, deja reposar la mezcla durante diez minutos.

Cuando tenga una textura gelatinosa, incorpórala a las verduras. Además, añade una pequeña cantidad extra de harina de avena si la masa queda demasiado húmeda.

Sin embargo, las tortitas sin huevo pueden ser un poco más delicadas. Por eso, conviene formar piezas pequeñas y esperar hasta que la primera cara esté bien cocinada antes de girarlas.

Versión con más proteína

Puedes aumentar el contenido de proteína añadiendo atún bien escurrido, pollo cocido desmenuzado o una mayor cantidad de huevo.

Además, el queso fresco rallado o la mozzarella baja en humedad pueden aportar una textura suave. Sin embargo, evita los quesos que liberan mucha agua, ya que pueden ablandar la masa.

Por otra parte, también puedes servir las tortitas con un huevo poché o una salsa de yogur griego. De este modo, obtendrás una cena más completa sin complicar la preparación.

Beneficios de las Tortitas De Calabacín para una cena ligera

Una manera práctica de comer verduras

Estas tortitas permiten incorporar calabacín y zanahoria a la cena de una forma sencilla. Además, las verduras quedan integradas en una preparación dorada y fácil de servir.

Por eso, la receta puede resultar útil para personas que no disfrutan de las verduras cocidas de manera tradicional. Asimismo, la textura crujiente del exterior hace que el plato sea más atractivo.

Sin embargo, los beneficios finales dependen del tamaño de las porciones y de los acompañamientos. Por tanto, para mantener una cena ligera, sirve las tortitas con una ensalada, verduras frescas o una salsa de yogur sin exceso de grasa.

Una receta preparada con poco aceite

A diferencia de algunos buñuelos tradicionales, estas tortitas no necesitan sumergirse en aceite. En cambio, se cocinan con una capa fina en una sartén antiadherente.

Además, puedes prepararlas al horno o en freidora de aire. De este modo, es posible reducir aún más la cantidad de aceite utilizada.

Sin embargo, una pequeña cantidad de grasa ayuda al dorado y mejora la textura exterior. Por eso, no es necesario eliminarla por completo. Simplemente, utiliza aceite de oliva de forma moderada y distribúyelo bien sobre la superficie de cocción.

Tortitas doradas de verduras servidas con zanahoria rallada, calabacín y salsa de yogur

Organización semanal con Tortitas De Calabacín

Preparación anticipada para cenas rápidas

Estas tortitas pueden prepararse con antelación, por lo que resultan útiles para organizar las cenas de la semana.

En primer lugar, cocina una tanda completa y deja que las tortitas se enfríen. Después, guárdalas en un recipiente hermético dentro de la nevera.

Además, puedes preparar la salsa y lavar las verduras del acompañamiento el mismo día. De este modo, solamente necesitarás recalentar y servir.

Sin embargo, no conviene guardar la masa cruda durante demasiado tiempo. Como el calabacín continúa liberando agua, la mezcla puede volverse líquida. Por eso, es mejor cocinar todas las tortitas antes de refrigerarlas.

Una opción práctica para el táper

Además de funcionar como cena, estas tortitas pueden llevarse en un táper para el almuerzo. Incluso se pueden comer a temperatura ambiente durante una comida informal.

Sin embargo, deben mantenerse refrigeradas hasta el momento de consumirlas. Por otra parte, si tienes acceso a una cocina, puedes recalentarlas rápidamente en una sartén.

Asimismo, acompáñalas con tomate, pepino, hojas verdes o una salsa en un recipiente separado. De este modo, las tortitas no absorberán humedad durante el transporte.

Finalmente, utiliza un táper amplio y evita apilarlas cuando todavía estén calientes. Así, conservarán mejor su forma y su textura.

Cocina de aprovechamiento con Tortitas De Calabacín

Cómo utilizar verduras que tienes en casa

Esta receta resulta adecuada para aprovechar un calabacín, una zanahoria o pequeñas cantidades de verduras que quedan en la nevera.

Por ejemplo, puedes incorporar espinacas picadas, cebolla, perejil o unas cucharadas de maíz. Además, puedes sustituir parte del parmesano por otro queso que necesites utilizar.

Sin embargo, evita mezclar demasiadas verduras húmedas. Si añades cebolla o espinacas, escúrrelas antes de incorporarlas.

Por otra parte, no tires el líquido del calabacín inmediatamente. Aunque contiene sal, una pequeña cantidad puede añadirse a una sopa o caldo, siempre que ajustes después el condimento.

Cómo reducir el desperdicio de alimentos

Preparar tortitas permite transformar verduras maduras en una cena sabrosa. Además, la receta utiliza ingredientes que se conservan con facilidad, como avena, huevos y condimentos secos.

Asimismo, las tortitas cocinadas pueden congelarse. Por tanto, no es necesario consumir toda la preparación el mismo día.

Sin embargo, antes de cocinar, revisa siempre que las verduras se encuentren en buenas condiciones. Un calabacín ligeramente blando puede utilizarse, pero no debe presentar olor desagradable, moho ni zonas deterioradas.

Finalmente, planifica el acompañamiento con otros alimentos disponibles. De este modo, reducirás compras innecesarias y aprovecharás mejor los ingredientes de la cocina.

Cómo servir las Tortitas De Calabacín y zanahoria

Salsa de yogur con limón y hierbas

Una salsa de yogur combina especialmente bien con estas tortitas. Para prepararla, mezcla yogur natural, unas gotas de limón, ajo en polvo, sal y menta o perejil picado.

Además, puedes añadir una cucharadita de aceite de oliva para obtener una textura más suave. Sin embargo, evita utilizar demasiado limón, ya que podría cubrir el sabor delicado de las verduras.

Por otra parte, sirve la salsa fría junto a las tortitas calientes. De este modo, crearás un contraste agradable de temperatura y textura.

Ensaladas y acompañamientos frescos

Puedes servir las tortitas con una ensalada verde, tomate aliñado, pepino, espinacas o zanahoria rallada.

Además, un huevo poché o cocido ayuda a convertirlas en un plato más completo. Por otra parte, una pequeña porción de arroz, quinoa o patata asada puede aumentar la sensación de saciedad.

Asimismo, para preparar una mesa de aperitivos variada, puedes acompañarlas con unos huevos rellenos con yogur natural y hierbas frescas.

De este modo, tendrás una combinación sencilla con huevo, verduras y salsas frescas.

Ideas para una cena informal

Estas tortitas también funcionan bien en una cena para compartir. Primero, colócalas en una fuente amplia y sírvelas con varias salsas.

Después, añade ensaladas, verduras frescas y pequeños platos que cada persona pueda probar. Además, puedes incluir unas arepas rellenas acompañadas con ensalada fresca para crear una mesa más abundante.

Sin embargo, conviene preparar porciones pequeñas cuando ofrezcas varios platos. De este modo, todos podrán probar diferentes recetas sin que la cena resulte demasiado pesada.

Cómo conservar las Tortitas De Calabacín

Conservación en la nevera

Primero, deja que las tortitas se enfríen completamente. Si las guardas calientes, el vapor se acumulará dentro del recipiente y las ablandará.

Después, colócalas en un recipiente hermético. Además, separa las capas con papel de horno para evitar que se peguen.

Las tortitas pueden conservarse en la nevera durante aproximadamente tres días. Sin embargo, deben mantenerse refrigeradas y no deben permanecer durante horas a temperatura ambiente.

Antes de consumirlas, comprueba su olor y aspecto. Finalmente, recalienta solamente la cantidad que vayas a comer.

Cómo congelarlas

Una vez frías, distribuye las tortitas sobre una bandeja sin que se toquen. Después, congélalas durante una o dos horas.

Cuando estén firmes, pásalas a una bolsa o recipiente apto para congelador. Además, coloca papel de horno entre las capas.

Este proceso evita que las tortitas se peguen entre sí. Por tanto, podrás retirar una o dos unidades cuando las necesites.

Para recalentarlas, puedes llevarlas directamente al horno o a la freidora de aire. Sin embargo, necesitarán algunos minutos adicionales si todavía están congeladas.

Cómo recalentarlas sin que se ablanden

La sartén es uno de los mejores métodos para recuperar una superficie dorada. Primero, calienta una sartén antiadherente a fuego medio.

Después, coloca las tortitas sin añadir demasiado aceite. Caliéntalas durante dos o tres minutos por cada lado.

Además, puedes utilizar el horno o la freidora de aire. En cambio, el microondas suele dejar una textura más húmeda y blanda.

Si utilizas el microondas por falta de tiempo, calienta las tortitas en intervalos cortos. Luego, pásalas durante un minuto por una sartén caliente para mejorar la superficie.

Preguntas frecuentes sobre las Tortitas de calabacín

¿Cómo conseguir que las Tortitas de calabacín queden crujientes?

Para conseguir unas Tortitas de calabacín crujientes, primero debes escurrir muy bien el calabacín rallado. Después, utiliza una sartén antiadherente precalentada y añade una pequeña cantidad de aceite.
Además, forma piezas poco gruesas y deja suficiente espacio entre ellas. Sin embargo, no intentes darles la vuelta demasiado pronto, ya que podrían romperse.
Espera hasta que la primera cara esté firme, seca en los bordes y bien dorada. De este modo, las Tortitas de calabacín desarrollarán una costra exterior crujiente mientras conservan un interior tierno.

¿Por qué hay que escurrir el calabacín?

El calabacín contiene mucha agua. Por eso, si se añade directamente a la masa, puede volverla demasiado líquida y dificultar la formación de las Tortitas de calabacín.
Además, el exceso de humedad impide que la superficie se dore correctamente. Como resultado, las tortitas pueden quedar blandas, húmedas o romperse durante la cocción.
La sal ayuda a extraer parte del líquido. Sin embargo, es necesario completar el proceso apretando el calabacín rallado con un paño limpio. Así, la masa quedará más firme y fácil de manejar.

¿Por qué se deshacen las Tortitas de calabacín?

Las Tortitas de calabacín pueden deshacerse porque la masa contiene demasiada humedad, poco ingrediente aglutinante o una cantidad insuficiente de harina de avena.
Asimismo, pueden romperse cuando son demasiado grandes, demasiado gruesas o cuando se giran antes de que la base esté firme.
Por tanto, escurre bien el calabacín, comprueba que la masa sea espesa y forma piezas medianas. Además, espera hasta que la primera cara esté dorada antes de utilizar la espátula. De este modo, conservarán mejor su forma.

¿Qué harina se puede utilizar para las Tortitas de calabacín?

Para preparar Tortitas de calabacín, puedes utilizar harina de avena, harina de garbanzo o una pequeña cantidad de pan rallado.
Además, los copos de avena triturados funcionan perfectamente y aportan una textura suave. Sin embargo, cada ingrediente absorbe la humedad de manera diferente.
Por eso, añade la harina poco a poco y observa la consistencia de la mezcla. La masa debe quedar espesa, húmeda y moldeable, pero nunca seca. Si todavía está líquida, deja que repose unos minutos antes de añadir más harina.

Prepara estas Tortitas De Calabacín para la cena

Estas Tortitas De Calabacín y zanahoria con avena demuestran que una cena sencilla también puede ser sabrosa, ligera y atractiva. Además, permiten aprovechar verduras comunes y convertirlas en un plato dorado que puede gustar tanto a niños como a adultos.

Sin embargo, recuerda que el paso más importante es escurrir bien el calabacín. Después, solamente tendrás que ajustar la masa, formar las tortitas y cocinarlas a fuego medio.

Asimismo, puedes preparar diferentes versiones según tus necesidades. Por ejemplo, puedes cocinarlas en freidora de aire, sustituir el huevo o añadir más proteína.

Ya seas un padre ocupado, un estudiante buscando algo rápido para la cena, o simplemente alguien con ganas de algo delicioso, esta receta es perfecta para ti. No olvides dejar un comentario o etiquetarnos con tu resultado. Sigue a Receta Bella en Pinterest e instagram para más inspiración dulce.

Tortitas vegetales con avena, limón, hierbas frescas y una cuchara de salsa blanca

Tortitas de calabacín y zanahoria con avena

Receta Bella
Estas tortitas de calabacín y zanahoria con avena quedan doradas por fuera y tiernas por dentro. Se preparan en sartén con poco aceite y son perfectas para una cena saludable, un entrante o un almuerzo ligero.
Prep Time 15 minutes
Cook Time 15 minutes
Reposo 10 minutes
Total Time 40 minutes
Course Cena, Entrante
Cuisine Mediterránea
Servings 4 porciones
Calories 190 kcal

Equipment

  • Rallador de agujeros gruesos Para rallar el calabacín y la zanahoria.
  • Colador grande Para dejar reposar y escurrir el calabacín.
  • Paño de cocina limpio Para retirar el exceso de agua.
  • Bol grande Para preparar la masa.
  • Sartén antiadherente Para cocinar las tortitas con poco aceite.
  • Espátula ancha Para girar las tortitas sin romperlas.
  • Cuchara Para medir y formar las porciones.

Ingredients
  

  • 1 calabacín mediano, aproximadamente 350 g
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 huevo grande
  • 60 g harina de avena
  • 40 g queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas cebollino o perejil fresco picado
  • 1 cucharadita sal, dividida
  • 1/2 cucharadita ajo en polvo
  • 1/4 cucharadita pimienta negra molida
  • 1 a 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra

Instructions
 

  • Lava el calabacín y la zanahoria. Corta los extremos y ralla ambas verduras utilizando los agujeros gruesos del rallador.
  • Coloca el calabacín rallado en un colador, añade media cucharadita de sal y mezcla suavemente. Déjalo reposar durante 10 minutos para que libere parte de su agua.
  • Pasa el calabacín a un paño de cocina limpio. Cierra el paño y aprieta con firmeza sobre el fregadero hasta retirar la mayor cantidad posible de líquido.
  • Coloca el calabacín escurrido y la zanahoria en un bol. Añade el huevo, el parmesano, las hierbas, el ajo en polvo, la pimienta y el resto de la sal.
  • Incorpora primero 50 g de harina de avena y mezcla hasta obtener una masa uniforme. Déjala reposar durante 5 minutos para que la avena absorba la humedad.
  • Comprueba la consistencia. La masa debe estar húmeda, pero conservar su forma al tomar una porción. Si está demasiado líquida, añade el resto de la harina de avena poco a poco.
  • Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y añade una capa fina de aceite de oliva. El aceite debe estar caliente, pero no debe humear.
  • Coloca porciones de masa en la sartén y aplánalas suavemente hasta formar discos de aproximadamente 1 cm de grosor. Deja espacio entre las tortitas.
  • Cocina las tortitas durante 3 o 4 minutos por el primer lado. Cuando la base esté firme y dorada, dales la vuelta con una espátula ancha.
  • Cocina el segundo lado durante 2 o 3 minutos más. Retira las tortitas cuando estén doradas por fuera y completamente cocidas en el centro. Sírvelas calientes.

Notes

Escurre muy bien el calabacín para evitar que la masa quede líquida. Si todavía está demasiado húmeda después del reposo, añade harina de avena de una cucharada en una cucharada. La información nutricional es aproximada y puede variar según el queso y la cantidad de aceite utilizados.
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